En cierta ocasión, paseando por la plaza del centro de Tlalpan, un bello rincón de la ciudad de México, me
encontré a un buen hombre que entre la charla me dijo… El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa… Y
pienso que tiene razón.
Mientras más dinero
se tiene, hay más posibilidades de aprovechar las oportunidades que suelen
presentarse de manera inesperada, o de lograr realizar aquello que se desea y
que quizás se ha planeado desde tiempo atrás. Sin embargo, nunca se tendrá suficiente dinero si no se
tiene previsto un fin determinado para esos recursos, ahorrar por ahorrar no tendría sentido si no se ha definido para que se
quiere ese ahorro.
Por lo tanto, hacer
planes, soñar, enlistar las necesidades, imaginarse el futuro, escribir las
metas y calcular cuanto dinero se necesita para realizarlas, pensar de que
manera es posible reunirlo y definir fechas para concretarlo puede ser un buen punto de partida para establecer un plan de ahorro que servirá de guía para tomar decisiones.
De esta manera, quizás no llegue al final del año que esta comenzando con mucho dinero, pero
sin duda llegará con muchas satisfacciones, y así me despedí de mi buen amigo "Don Sebastiano", prometiendo regresar muy pronto para volver a disfrutar de la tranquilidad de
este agradable lugar que es el centro de Tlalpan
El kiosco del Centro de Tlalpan
Ciudad de México.



